1. Iniciamos con la señal de la cruz.

5. Oración por la paz de Colombia

Desde el día en que los cristianos católicos, con ocasión de la promulgación del Dogma de la Inmaculada Concepción de María, encendieron luces en todas las partes del mundo para significar que nosotros nos dejamos iluminar por Dios, como lo hizo María para cumplir su voluntad,  nuestras familias colombianas  mantienen esta tradición de  reunirse en la noche de las vísperas de la celebración de la Inmaculada Concepción para encender las velitas y pedir a la Santísima Virgen su compañía y protección.​

La familia, los vecinos, el grupo de amigos se reúnen para encender las velitas y las luces de Navidad frente a las viviendas e implorar el don de la paz.

Esta noche vamos a encender las velitas pidiendo a la Santísima Virgen que  pase bendiciendo cada  uno de nuestros hogares e interceda por nosotros para que Su Hijo Jesucristo, conceda a las familias de Colombia, la gracia de vivir y practicar la misericordia, en el compromiso de ser artesanos del perdón, la reconciliación y la paz.

Nuestra Señora de la paz, escúchanos.

Cuando nació de ti el Hijo de Dios, los ángeles cantaron,

gloria a Dios en los cielos y paz en la tierra a los hombres que Dios ama.

Tú sabes como nadie que Dios nos ama,

que entregó a su propio Hijo por nosotros

y que está  dispuesto a darnos en Él todas las cosas que necesitamos.

Ahora necesitamos paz,

paz para los niños que no han pecado,

paz para los hombres que han odiado,

paz para los pecadores ya perdonados,

paz para los hogares bendecidos por Dios,

paz para los niños y jóvenes que quieren crecer en paz,

paz para los enfermos y ancianos que quieren morir en paz.

Se nos acabó la paz, Señora,

como el vino en las bodas de Caná,

y sólo tú puedes hacer el milagro

intercediendo ante tu Hijo por nosotros.

Hazlo, Señora, porque eres nuestra Madre. Amén.

 

(Autor: Monseñor José Gabriel Calderón, primer Obispo de Cartago)

En la medida en que se encienden las velitas podemos presentar las siguientes peticiones:

 

Por los ministros de la Iglesia para que con la gracias del Espíritu Santo, en este Año Jubilar, sigan anunciando el Evangelio de la salvación que lleve a todos los hombres a gozar de la misericordia.

 

Todos: Por tu misericordia, escúchanos Señor.

 

Por quienes gobiernan el mundo entero para que trabajen incansablemente por la paz y el bienestar de todos sus hermanos, roguemos al Señor.

 

Todos: Por tu misericordia, escúchanos Señor.

 

Por nuestros hermanos que sufren para que experimenten cada más la caridad de quienes seguimos el ejemplo de Mar´ia en el servicio con humildad y generosidad, roguemos al Señor.

 

Todos: Por tu misericordia, escúchanos Señor.

 

Por todos nosotros bautizados para que en este Año Jubilar podamos testimoniar con mayor entusiasmo y convicci´on la propia fe, de modo que la Iglesia sea en el mundo signo vivo del amor del Padre, roguemos al Señor.

 

Todos: Por tu misericordia, escúchanos Señor.


Como Iglesia agradezcamos a Dios Padre por los frutos recibidos en estos 50 años de clausura del Concilio Vaticano II, y oramos para que el Evangelio siga llegando al corazón de todos los hombres, roguemos al Señor.

 

Todos: Por tu misericordia, escúchanos Señor.


 

3.   Encienden las velitas y peticiones

2.   Signo de perdón

Luego de un momento de silencio nos pedimos perdón los unos a los otros por la oscuridad que hemos podido generar con nuestras palabras, obras y omisión. Seguidamente:

 

  • Rezamos juntos una oración conocida de perdón o una que hagamos con nuestras propias palabras.

  • Nos damos un fuerte abrazo de paz.

4. Padre Nuestro, tres avemarías y oración final

Agarrados de las manos, rezamos el Padre Nuestro y tres avemarías.

 

Oración.

Santísima Virgen María, al encender las luces que llenarán de colores esta Navidad, acoge maternalmente a los niños y niñas, a los jóvenes, a los ancianos y enfermos, a las personas que viven solas, a las víctimas de la violencia y a todos los que habitamos en esta maravillosa tierra colombiana, para que los anhelos de perdón, reconciliación y paz que llevamos en el corazón se hagan realidad. Madre de Dios y madre nuestra, interceda por nosotros. AMEN.

Guía de oración al encender las velitas

Conferencia Episcopal de Colombia